Si hay algo que me encanta son las sorpresas que me deparan las diferentes rutas que emprendo. Y una de las mayores que recuerdo, es la que me ha deparado la ruta que emprendí, sin mayores pretensiones que disfrutar de la montaña, desde las orillas del embalse de La Jarosa, en Guadarrama.

Aparqué en el primer aparcamiento, el que tiene un acogedor chiringuito y que, ya a primera hora, estaba casi lleno. El día estaba algo gris y parecía presagiar agua, pero nada más lejos de la realidad.

Sin demorarme mucho me puse en camino, bordeando el pantano y remontando el arroyo de La Jarosa, siguiendo los indicativos de una ruta llamada EN BUSCA DEL AGUA. Fui ascendiendo (todo este recorrido es por una pista amplia y cómoda) hasta que me topé con una pequeña senda que comunicaba esta pista con otra, atravesando una típica valla serrana de piedra, que está parcialmente derruida. Por allí transitaba un grupo bastante numeroso de senderistas.

Continué subiendo hasta toparme con unos peldaños de piedra, semi ocultos en ese tramo, y una especie de capilla vallada con alambrera y aspecto de estar algo deteriorada. Continué un tramo hasta llegar a una especie de poblado, que divisé a unos cientos de metros. Volví sobre mis pasos y, lo que descubrí me dejó perplejo. Una escalinata impresionante que ascendía hacia lo que creía otra ermita. Luego he descubierto que realmente era la capilla de la Virgen María. El conjunto arquitectónico que se abrió ante mis ojos desde aquella soberbia atalaya, me sobrecogió. La sucesión de peldaños y capillas, con el valle de Cuelgamuros de fondo y la inmensa mole de la Cruz de los Caídos como centro del conjunto, no puede dejar indiferente a nadie. Da la sensación de encontrarse en uno de esos paisajes de epopeya, del estilo de El Señor de los Anillos.

El recorrido del Vía Crucis arranca desde las Columnas de Juanelo, que están poco después de atravesar la verja de la entrada al valle. Allí fue donde yo di la vuelta y desandando parte del recorrido que había hecho, hasta las cercanías de la capilla de la Virgen María, retornar al punto de partida por el mismo camino que había utilizado para subir hasta allí.

La ruta que realicé la podéis encontrar en mi perfil en STRAVA, a nombre de José Enrique Gallego del Castillo, que es éste que aquí escribe 😉

¡¡¡Un saludo y hasta la próxima!!!

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