Un domingo más me dispongo a iniciar una nueva ruta. En este caso, y tal y como es mi costumbre, partiré desde el castillo de Puñonrostro, en Torrejón de Velasco, camino de El Berrueco, un pequeño pueblecito ubicado cerca de la A-I, a la altura de La Cabrera y orillado al embalse de El Atazar. Siendo uno de los pueblos que une la ruta senderista más larga de la Comunidad de Madrid, con más de 70 km de longitud, la senda del Genaro.  

El Berrueco es sede de dos museos, el museo de la Piedra, al aire libre, y el museo del Agua, muy ligado al pantano del Atazar y que creo está cerrado por el covid actualmente.

Inicio la ruta cogiendo el camino que, desde un parque a la salida del pueblo, se dirige al pantano. A unos 500 m encuentro el primer indicativo (la senda está perfectamente señalizada, con indicativos cada pocos metros) y tomo la GR 300/GR 10, que, en ese tramo, es un cómodo camino.

A unos 3 km del pueblo, me topo con la Atalaya de Torrepedrera. Sorpresa muy agradable, ya que es notorio mi interés por los castillos y fortificaciones de la Edad Media. Declarada monumento histórico-artístico en 1.983. Fue construida en un momento indeterminado entre los siglos IX y X, entre el emirato de Mohamed I de Córdoba y Abderramán III, el que fuera primer califa Omeya de Córdoba. Es de planta circular y titularidad privada, aunque se permite su visita. Hay que acceder por una puerta elevada del suelo, por unos peldaños fijados en la pared, algo incómodos. Pero una vez dentro, existe una escalera muy cómoda y segura para acceder a la almena superior. Formaba parte del sistema defensivo musulmán que controlaba el acceso desde Somosierra y el curso del río Jarama. Estaba en contacto con el castillo de Uceda, en Guadalajara.

Prosigo camino en dirección a Patones de arriba, siguiendo la GR 300/GR 10, por un tramo de cortafuegos y haciendo luego una bajada que me lleva a cruzar la carretera. Finalmente llego a un punto en el que abandono la confluencia de ambas sendas, para quedarme en la GR 300, que me lleva a Patones, siguiendo la rivera del arroyo con el mismo nombre.

Allí disfruto de un pueblo precioso construido en piedra de pizarra, muy concurrido, ya que cuenta con una amplia oferta culinaria.

Desde allí me dirijo hacia el Cancho de la Cabeza, saliendo del pueblo por la GR 300/ PR M14. Pero opto por no subir el cancho, si no bajar y después ascender, por el tremendo cortafuegos que hay justo antes. Y, desde allí, tras disfrutar de la impresionante panorámica del pantano del Atazar, regreso por los cortafuegos (que no tienen pérdida), hasta llegar a una antena. Y, desde allí, por ese mismo cortafuegos, regreso a las cercanías de la atalaya, para retomar el mismo camino que me llevó a ella y regresar a El Berrueco.

Ruta muy recomendable y accesible a todo tipo de personas, ya que la bajada al arroyo de Patones, se puede sortear por los cortafuegos. Aunque si se baja con tranquilidad no entraña excesivo peligro.

En total algo más de 24 km y poco más de 1.000 m. positivos. Se pueden hacer sólo algunos tramos, cómodamente, desde El Berrueco o desde Patones.

Hasta la próxima!!!

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